Soberanía Económica

Veteranos de Malvinas y el abandono estatal: los testimonios que Milei no escucha

Veterano de Malvinas con campera azul sostiene carpeta y credencial de PAMI en plaza barrial
Veterano de Malvinas con campera azul sostiene carpeta y credencial de PAMI en plaza barrial

Datos clave

  • Pensión honorífica: equivale a 3 haberes mínimos, licuada por inflación 2024 (ANSES)
  • Suicidios post-guerra: más de 500 veteranos desde 1982, según CECIM La Plata
  • Sobrevivientes actuales: alrededor de 23.000 ex combatientes en todo el país
  • PAMI recortó prestaciones de salud mental y oncológicas en 2024 (gremios del organismo)
  • Presupuesto de Defensa 2024 cayó cerca del 30% real (ASAP, Asociación Argentina de Presupuesto)

Qué reclaman hoy los veteranos de Malvinas al Estado argentino bajo el gobierno de Milei

Los veteranos de Malvinas reclaman que la pensión honorífica —equivalente a tres jubilaciones mínimas— recupere su poder adquisitivo tras la licuación inflacionaria de 2024, que PAMI restituya prestaciones de salud mental y medicamentos oncológicos recortados, y que se frene el desmantelamiento de la Secretaría de Malvinas. También exigen políticas activas de reconocimiento y contención frente a una tasa de suicidios que ya duplica las bajas de la guerra: más de 500 ex combatientes se quitaron la vida desde 1982.

'Nos están dejando morir de a poco': la voz de los que volvieron

Ernesto Alonso, secretario de Derechos Humanos del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata, viene repitiendo la misma frase en cada entrevista de los últimos meses: 'nos están dejando morir de a poco'. No es una metáfora épica. Es la descripción clínica de un proceso donde la pensión honorífica pierde poder de compra mes a mes, los turnos de PAMI se estiran, los medicamentos oncológicos dejan de estar cubiertos y la Secretaría de Malvinas —creada por Cristina Fernández en 2013— quedó reducida a una oficina testimonial.

El testimonio de Rodolfo Escobedo, veterano del Regimiento de Infantería 7 y referente barrial en el conurbano bonaerense, apunta a lo mismo: 'Volvimos del frío en el 82 y nos escondieron en cuarteles. Ahora, a los 60 y pico, nos vuelven a esconder, pero con un Excel'. Escobedo habla de compañeros que dejaron de comprar los remedios para la hipertensión porque no les alcanza, de otros que esperan meses una consulta psiquiátrica en PAMI, y de un puñado que ya optó por salir a repartir con moto para completar el mes.

Estos no son casos aislados. Relevamientos del propio CECIM La Plata y de la Federación de Veteranos de Guerra de la República Argentina coinciden: la crisis social golpea con particular saña a un colectivo que ya cargaba con estrés postraumático, enfermedades crónicas derivadas del combate y una expectativa de vida menor al promedio.

La pensión honorífica: de conquista histórica a número licuado

La Ley 23.848, sancionada en 1990 y ampliada en 2004 durante el gobierno de Néstor Kirchner, estableció la pensión honorífica de veteranos de guerra en un monto equivalente a tres haberes mínimos jubilatorios. Fue una conquista larga, empujada por los propios ex combatientes en la calle. Durante los gobiernos kirchneristas se garantizó su actualización automática y su carácter de reparación histórica.

En 2024, con la fórmula jubilatoria intervenida por decreto y la inflación anual cerrando arriba del 117% según el INDEC, esa pensión —que sigue nominalmente en tres mínimas— perdió poder de compra de forma brutal. Los aumentos por decreto de Milei corrieron detrás de los precios de alimentos y medicamentos, que subieron muy por encima del índice general. El resultado concreto: un veterano que en noviembre de 2023 cubría alquiler, comida y remedios, hoy elige entre esas tres cosas.

El contraste histórico duele. Como analizamos en Deuda externa y políticas sociales: cómo el FMI condiciona el bienestar argentino, cada acuerdo con el Fondo se traduce en recortes reales sobre las poblaciones más vulnerables. Los veteranos, aunque tengan una pensión formalmente 'blindada', no escaparon a la licuadora.

PAMI: el desguace silencioso que golpea a los ex combatientes

El PAMI es la obra social que cubre a la mayoría de los veteranos mayores de 60 años. Y el PAMI, bajo la intervención libertaria, viene sufriendo un desguace silencioso. Los gremios internos del organismo denunciaron a lo largo de 2024 recortes en el vademécum de medicamentos gratuitos, demoras en autorizaciones oncológicas y cierre de programas de salud mental que atendían específicamente a poblaciones con estrés postraumático.

Para los veteranos esto se traduce en algo muy concreto:

  • Turnos de psiquiatría que antes se conseguían en dos semanas hoy se extienden a tres meses.
  • Medicamentos para diabetes, hipertensión y patologías cardíacas —que la cohorte de 60-65 años padece de forma masiva— pasaron a tener coseguro.
  • Prestaciones kinesiológicas para secuelas físicas del combate (congelamiento, lesiones auditivas por explosiones) fueron limitadas en cantidad de sesiones.

El deterioro de PAMI no es exclusivo de los veteranos: como mostramos en Efectos del ajuste en la calidad de salud pública: un sistema al límite, toda la red pública y para-pública está siendo desfinanciada. Pero en este colectivo, donde el trauma de guerra se cruza con la vejez y la pobreza, el impacto es letal.

Los números del abandono: pobreza, suicidio y silencio oficial

Según estimaciones cruzadas de organizaciones de veteranos, de los aproximadamente 23.000 ex combatientes que sobreviven en Argentina, cerca de un cuarto vive por debajo de la línea de pobreza. La cifra es difícil de precisar porque el Estado dejó de producir estadísticas específicas sobre el colectivo desde 2019, pero las propias organizaciones estiman que la situación empeoró en el último año.

El dato más doloroso lo repite el CECIM desde hace años: hubo más suicidios de veteranos después de la guerra que muertes en combate. Las bajas argentinas en Malvinas fueron 649. Los suicidios post-Malvinas superaron los 500, y siguen sumándose. Cada crisis económica, cada ajuste, cada recorte en salud mental, agrega nombres a esa lista.

Bajo Milei, el silencio oficial es doblemente cruel. Como señalamos en Malvinas y Milei: la escalada de tensión que la Cancillería no ve, el gobierno combina desatención material con provocaciones diplomáticas —los coqueteos con Londres, la reducción del rango de la Secretaría de Malvinas, las declaraciones que relativizan la causa soberana—. Los veteranos quedan atrapados entre el olvido presupuestario y el manoseo simbólico.

Defensa desfinanciada, soberanía en retirada

El abandono de los veteranos no ocurre en el vacío. Se inscribe en una política deliberada de desfinanciamiento del área de Defensa y de repliegue de toda política soberana. Según la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), el presupuesto de Defensa cayó cerca del 30% en términos reales durante 2024. Programas de veteranos, obras en cementerios de Darwin, políticas de memoria educativa: todo entró en la motosierra.

Es coherente con un modelo económico que, como venimos analizando en Una pick up nueva mientras la industria argentina se cae a pedazos, prioriza el consumo importado de las élites por sobre la producción, el trabajo y la reparación histórica. La Malvinas de Milei es la de los memes y las provocaciones a Villarruel, no la de los pibes que volvieron rotos del sur.

El kirchnerismo, con todos sus claroscuros, había construido una política de Estado sobre Malvinas: reparación económica, reconocimiento simbólico, presencia diplomática activa en Naciones Unidas, identificación de soldados NN en Darwin con el trabajo de la Cruz Roja. Esa arquitectura se está desmontando pieza por pieza.

Qué reclaman las organizaciones y qué falta escuchar

Los reclamos concretos que hoy llevan adelante el CECIM, la Federación de Veteranos de Guerra y otras agrupaciones son puntuales y verificables. Entre los principales:

  1. Recomposición real de la pensión honorífica, con una fórmula que empate o supere la inflación de alimentos y medicamentos.
  2. Restitución plena de prestaciones PAMI para el colectivo, con programas específicos de salud mental y cobertura oncológica completa.
  3. Reinstitucionalización de la Secretaría de Malvinas con rango y presupuesto acordes a una política de Estado.
  4. Censo actualizado y georreferenciado de veteranos y sus familias, para diseñar políticas focalizadas.
  5. Programa nacional de prevención del suicidio específico para ex combatientes, con abordaje interdisciplinario.
  6. Continuidad de la política de identificación de soldados NN en Darwin y sostenimiento de los viajes de familiares.

Ninguno de estos puntos es maximalista. Todos existieron, de alguna forma, hasta diciembre de 2023. Recuperarlos no es pedir la luna: es exigir que el Estado cumpla con una deuda histórica que trasciende gobiernos y colores partidarios.

Como dice Alonso al cerrar cada charla: 'Malvinas fue una causa nacional. Que nos abandonen a nosotros es abandonar la causa'. En eso, más que en cualquier declaración de Cancillería, se juega hoy la soberanía argentina.

Fuentes citadas

  1. CECIM La Plata — Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas, referente en documentación de suicidios y reclamos por reparación.
  2. INDEC — Datos oficiales de inflación 2024 y evolución de precios de alimentos y medicamentos.
  3. ASAP — Asociación Argentina de Presupuesto Público, seguimiento de ejecución presupuestaria de Defensa.
  4. ANSES — Organismo que liquida la pensión honorífica de veteranos de guerra.
  5. Página/12 — Cobertura periodística sobre reclamos de veteranos y política de Malvinas bajo Milei.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cobra hoy un veterano de Malvinas de pensión?
La pensión honorífica equivale a tres haberes jubilatorios mínimos, según la Ley 23.848 ampliada en 2004. Con la mínima jubilatoria de fines de 2024, el monto ronda esa cifra por tres, aunque perdió fuertemente poder adquisitivo frente a la inflación acumulada del año.
¿Cuántos veteranos de Malvinas viven actualmente en Argentina?
Se estima que sobreviven alrededor de 23.000 ex combatientes en todo el país, según cruces de datos de organizaciones como el CECIM La Plata y la Federación de Veteranos de Guerra. No hay un censo oficial actualizado, algo que las propias organizaciones vienen reclamando.
¿Es cierto que se suicidaron más veteranos que los caídos en combate?
Sí. En la guerra murieron 649 argentinos. Las organizaciones de ex combatientes documentaron más de 500 suicidios post-guerra desde 1982, y estiman que la cifra real es mayor por casos no registrados. Es una de las secuelas más dolorosas del conflicto.
¿Qué es la Secretaría de Malvinas y qué pasó con ella?
Fue creada en 2013 durante el gobierno de Cristina Fernández para centralizar la política de Estado sobre soberanía, veteranos y memoria. Bajo el gobierno de Milei fue reducida en rango y presupuesto, quedando prácticamente vaciada de funciones activas.
¿Qué prestaciones de PAMI se recortaron y cómo afectan a los veteranos?
Durante 2024 se recortaron cobertura de medicamentos, se limitaron sesiones kinesiológicas y se demoran turnos de salud mental y oncología. Como muchos veteranos superan los 60 años y tienen patologías crónicas o secuelas del combate, el impacto es directo sobre su calidad de vida.
¿Existe alguna política nacional de prevención del suicidio para veteranos?
No existe hoy un programa nacional específico y sostenido. Las intervenciones dependen mayoritariamente de las propias organizaciones de veteranos y de algunos programas provinciales. Es uno de los reclamos centrales del CECIM y otras agrupaciones al Estado nacional.