Soberanía Económica

Malvinas y Milei: la escalada de tensión que la Cancillería no ve

Veteranos de Malvinas con boinas azules sostienen una bandera argentina en una plaza durante un acto
Veteranos de Malvinas con boinas azules sostienen una bandera argentina en una plaza durante un acto

Datos clave

  • Reino Unido realizó ejercicios con misiles Rapier en Malvinas en abril 2024
  • Presupuesto argentino de Defensa 2024 cayó cerca de 30% real (ASAP/CIPPEC)
  • Cancillería eliminó la Secretaría de Malvinas en marzo de 2024
  • Resolución ONU 2065 (1965) reconoce disputa de soberanía pendiente
  • Base militar de Mount Pleasant aloja unos 1.200 efectivos británicos permanentes

Un Atlántico Sur cada vez más militarizado

En abril de 2024, el Reino Unido realizó en las Islas Malvinas ejercicios militares con el sistema de misiles Rapier y aviones Typhoon operando desde la base de Mount Pleasant. No fue un hecho aislado: desde la ocupación de 1833, y con mayor intensidad tras la guerra de 1982, el Atlántico Sur se transformó en una de las regiones más militarizadas del hemisferio, con una base que aloja alrededor de 1.200 efectivos permanentes y capacidad para desplegar cazas de última generación.

Lo llamativo no es solo la escalada británica. Es el silencio argentino. Mientras los ejercicios se anunciaban públicamente en la prensa isleña, la Cancillería conducida por Diana Mondino primero, y luego por Gerardo Werthein, no emitió comunicados de protesta con la contundencia histórica. Un contraste brutal con las gestiones de Cristina Fernández o incluso de Mauricio Macri, que —con toda su política de 'sonrisas'— al menos mantuvo el reclamo formal en foros multilaterales.

La doctrina argentina desde 1983 fue clara: reclamo permanente, pacífico y por la vía diplomática, apoyado en la Resolución 2065 de la ONU que reconoce la disputa de soberanía pendiente. Esa política de Estado, sostenida por radicales, peronistas y hasta por el macrismo con matices, hoy está en pausa.

La Cancillería del ajuste: menos Estado, menos soberanía

Uno de los primeros movimientos del gobierno de Milei en política exterior fue el desguace de la estructura estatal dedicada a Malvinas. La Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur —creada durante el gobierno de Alberto Fernández y con rango simbólico enorme— fue degradada en marzo de 2024. La señal fue leída con precisión por Londres y por los kelpers: Argentina baja la guardia.

La canciller Mondino llegó a declarar públicamente que había que 'seducir' a los isleños, en una lógica que contradice el estatuto jurídico del reclamo: la disputa es entre Estados soberanos —Argentina y Reino Unido—, no una cuestión de preferencias de una población trasplantada. Esa formulación diplomática, que Argentina construyó pacientemente durante cuarenta años en Naciones Unidas, quedó desactivada por una frase de café.

Este patrón se repite en otras áreas. Como ya analizamos en la desregulación laboral en Argentina, el gobierno libertario aplica un mismo método: vaciar al Estado de capacidades técnicas y luego declarar que 'no funciona'. En Malvinas, sin equipo especializado, sin secretaría, sin presupuesto, la política exterior argentina queda reducida a declaraciones sueltas.

El presupuesto de Defensa: la soberanía se cuenta con plata

Hablar de soberanía sin hablar de plata es, en el mejor de los casos, ingenuo. Según relevamientos de ASAP y consultoras privadas como CIPPEC, el presupuesto de Defensa para 2024 cayó cerca de un 30% en términos reales respecto de 2023. La inversión en equipamiento, mantenimiento de flota y capacitación quedó pulverizada por la inflación y el ajuste fiscal.

El contraste histórico duele. Durante la gestión de Agustín Rossi al frente del Ministerio de Defensa, se recuperó la industria naval con Tandanor, se relanzó el proyecto Pampa III con FAdeA en Córdoba, y se avanzó en la construcción de patrulleros oceánicos para custodiar el Atlántico Sur. Hoy esos programas están en compás de espera, con salarios militares deprimidos y proveedores impagos.

La paradoja es evidente: el gobierno que más habla de 'Argentina potencia' y de 'volver a ser grandes' es el que menos invierte en las capacidades materiales que sostienen cualquier reclamo soberano. Como señalamos en una pick up nueva mientras la industria argentina se cae a pedazos, la retórica libertaria y la realidad productiva van por caminos opuestos.

Los veteranos, indignados

Los Centros de Ex Combatientes de Malvinas, que agrupan a miles de veteranos en todo el país, vienen expresando su preocupación en comunicados y actos públicos. En abril de 2024, durante los actos por el 42° aniversario del desembarco, dirigentes de distintas organizaciones plantearon con dureza que 'la causa Malvinas no puede ser moneda de cambio en negociaciones con Estados Unidos o el Reino Unido'.

La política de Milei de alinearse incondicionalmente con Washington y con la OTAN —recordemos su gestión ante Boluarte, ante Israel, y su pedido de ser 'socio global' de la Alianza Atlántica— pone a la Argentina en una posición geopolítica insostenible: aliada del principal socio militar del país que ocupa nuestras islas.

Los veteranos hablan con autoridad moral. Muchos volvieron con heridas físicas y psíquicas que el propio Estado tardó décadas en reconocer. Hoy ven cómo se desmonta el andamiaje diplomático que sus compañeros muertos legitimaron con sangre. La sensación, según recogen entrevistas en Página/12 y Tiempo Argentino, es de traición.

  • Marchas y actos: veteranos participaron en movilizaciones contra la Ley Bases y el DNU 70/23.
  • Comunicados conjuntos: la Federación de Veteranos exigió reactivar la Secretaría de Malvinas.
  • Pedido al Congreso: legisladores de UP presentaron proyectos para blindar la política de reclamo.

El contexto geopolítico: pesca, petróleo y minerales

Malvinas no es una cuestión emocional o histórica solamente. El Atlántico Sur concentra recursos estratégicos: pesca (calamar illex, merluza), potencial hidrocarburífero en la Cuenca Norte y Malvinas, y minerales críticos en el lecho marino. Empresas británicas como Rockhopper Exploration y Premier Oil ya realizaron perforaciones exploratorias.

Cada barril de petróleo que se extraiga sin autorización argentina es una violación al derecho internacional que Argentina denunció históricamente. Con la Cancillería en modo silencio, esas denuncias se debilitan. Y los recursos naturales —los mismos que discutimos en soberanía económica y pandemia— se pierden.

La pesca ilegal en el 'agujero azul' (área adyacente a la Zona Económica Exclusiva argentina) también se expande. Sin patrulleros operativos, sin combustible para la Armada, sin acuerdos multilaterales activos, la soberanía marítima se vuelve una declaración de buenos deseos.

Cristina, Rossi, Filmus: qué hacían las gestiones anteriores

Compararse con el pasado no es nostalgia: es método. Durante la gestión de Cristina Fernández, con Héctor Timerman al frente de Cancillería, Argentina llevó el tema Malvinas a foros como el G-77, la CELAC, UNASUR y la propia ONU con una frecuencia inédita. En 2013, más de 40 países respaldaron formalmente el reclamo argentino en el Comité de Descolonización.

Daniel Filmus, como Secretario de Malvinas durante el gobierno de Alberto Fernández, mantuvo una política activa: denuncia por los ejercicios militares británicos, reclamo por vuelos comerciales, defensa de la posición argentina en la ONU. Era una política imperfecta, criticable en varios puntos, pero era una política.

El comunicado del 2 de abril de 2024 emitido por Milei, con tono conciliador y sin exigencias concretas al Reino Unido, marcó un antes y un después. Como bien planteó Alicia Castro, ex embajadora en Londres, en entrevistas recientes: 'nunca desde 1983 un presidente argentino había sido tan tibio con Malvinas'.

Qué está en juego

Lo que se discute no es un reclamo simbólico. Se discute si Argentina va a seguir siendo un Estado que reclama sus territorios y sus recursos, o si va a resignarse al lugar que le asigna el nuevo alineamiento con Estados Unidos y sus socios. Se discute si la política exterior es una política de Estado o una preferencia personal del presidente de turno.

La historia enseña que las causas nacionales se pierden por abandono, no por derrota. Malvinas volvió a ser argentina en la Constitución de 1994 por un consenso democrático que hoy Milei desconoce con gestos y con silencios. Recuperar ese consenso —y las capacidades estatales que lo sostienen— es tarea urgente. Porque, como decía Perón, la soberanía no se declama: se ejerce todos los días.

Fuentes citadas

  1. Comité de Descolonización de la ONU — Marco jurídico multilateral del reclamo argentino por Malvinas desde 1965.
  2. Cancillería Argentina - Cuestión Malvinas — Posición oficial argentina y antecedentes del reclamo de soberanía.
  3. Página/12 — Cobertura de las declaraciones de veteranos y ex diplomáticos sobre la política de Milei.
  4. Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) — Análisis técnico de la ejecución presupuestaria de Defensa 2023-2024.
  5. Ministerio de Defensa de la Nación — Datos sobre presupuesto, personal y programas de Defensa argentinos.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Resolución 2065 de la ONU sobre Malvinas?
Aprobada en 1965, reconoce que existe una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas e insta a ambos países a negociar una solución pacífica. Es el pilar jurídico del reclamo argentino en foros internacionales y ha sido ratificada anualmente por el Comité de Descolonización.
¿Cuántos militares británicos hay en Malvinas actualmente?
La base de Mount Pleasant aloja aproximadamente 1.200 efectivos permanentes, con capacidad para operar cazas Typhoon, sistemas de misiles Rapier y una flota naval. Es una de las bases militares más densamente equipadas del hemisferio sur en relación a la población civil de las islas.
¿Qué era la Secretaría de Malvinas y por qué se eliminó?
Fue una estructura dentro de Cancillería creada en 2020 durante el gobierno de Alberto Fernández, con rango de Secretaría de Estado y a cargo de Daniel Filmus. El gobierno de Milei la degradó en marzo de 2024 como parte del ajuste estatal, debilitando la política activa de reclamo por la soberanía.
¿Cuánto cayó el presupuesto de Defensa bajo Milei?
Según relevamientos de ASAP y consultoras como CIPPEC, el presupuesto de Defensa para 2024 se redujo cerca de un 30% en términos reales respecto de 2023. Esto afecta directamente a la Armada, encargada de custodiar la Zona Económica Exclusiva y el Atlántico Sur.
¿Qué recursos naturales están en disputa en el Atlántico Sur?
La zona concentra pesquerías estratégicas (calamar illex, merluza), potencial hidrocarburífero en las cuencas Norte y Malvinas, y minerales críticos en el lecho marino. Empresas británicas realizan actividad exploratoria que Argentina denuncia como ilegal por violar la disputa de soberanía pendiente.
¿Qué posición tienen los veteranos de Malvinas frente al gobierno actual?
Los Centros de Ex Combatientes y la Federación de Veteranos vienen expresando preocupación pública por el debilitamiento del reclamo diplomático. En los actos del 2 de abril de 2024 exigieron reactivar la Secretaría de Malvinas y rechazar cualquier negociación que resigne el reclamo soberano.