Derechos Sociales

Cuánto está el salario mínimo en Argentina: la cifra que no alcanza

Una mujer cuenta billetes sobre el mostrador de un almacén de barrio porteño al atardecer.
Una mujer cuenta billetes sobre el mostrador de un almacén de barrio porteño al atardecer.

Datos clave

  • SMVyM fijado por decreto en torno a $322.000 mensuales a fines de 2025 (Ministerio de Capital Humano).
  • Canasta Básica Total familia tipo superó los $1.000.000 mensuales en 2025 (INDEC).
  • El SMVyM perdió más del 30% de poder adquisitivo desde noviembre 2023 (CIFRA-CTA).
  • El Consejo del Salario no logró acuerdo paritario en las últimas convocatorias de 2024 y 2025.
  • Más de 3,5 millones de trabajadores informales cobran por debajo del mínimo (INDEC-EPH).

Cuánto está el salario mínimo vital y móvil en Argentina y qué poder de compra tiene hoy

El Salario Mínimo, Vital y Móvil en Argentina está fijado por decreto del Poder Ejecutivo en torno a los $322.000 mensuales para fines de 2025, luego de que el Gobierno de Javier Milei resolviera sin acuerdo en el Consejo del Salario. Esa cifra representa menos de la mitad de la Canasta Básica Total que el INDEC usa para medir la línea de pobreza de una familia tipo, por lo que un trabajador que cobra el mínimo legal está, por definición estadística, bajo la línea de pobreza.

Qué es el Salario Mínimo, Vital y Móvil y por qué importa

El SMVyM no es un número cualquiera. Está definido en el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo como "la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión". Es decir: por mandato legal, el mínimo tiene que alcanzar para vivir dignamente.

Ese piso opera además como referencia para una batería de prestaciones sociales: topes de embargo, cálculo de la prestación por desempleo, becas Progresar, montos de monotributo social y, en algunos convenios, como ancla para discutir las escalas más bajas. Cuando el mínimo se achica en términos reales, se achica todo el piso de protección social.

Por eso la discusión sobre cuánto está el salario mínimo en Argentina no es técnica: es profundamente política. Define si el trabajo registrado sigue siendo la vía para salir de la pobreza o si, como ocurre hoy, trabajar en blanco por el mínimo garantiza seguir siendo pobre.

El número concreto: cuánto cobra hoy un trabajador por el mínimo

Tras la última resolución del Ministerio de Capital Humano, el SMVyM quedó fijado en torno a los $322.000 mensuales para una jornada completa, con un valor horario cercano a los $1.610. La actualización se dispuso por decreto, sin acuerdo entre las centrales sindicales y las cámaras empresarias en el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

Para dimensionar: la Canasta Básica Total que mide el INDEC para una familia tipo (dos adultos y dos menores) superó holgadamente el millón de pesos mensuales durante 2025. En otras palabras, harían falta más de tres salarios mínimos completos para que un hogar de cuatro personas no sea estadísticamente pobre. La Canasta Básica Alimentaria, que marca la línea de indigencia, también quedó por encima del mínimo individual en varios tramos del año.

Esto no es una curiosidad estadística. Es la constatación de que el piso legal del trabajo registrado en la Argentina de Milei ya no cumple la función que la propia ley le asigna.

Cómo se fija el salario mínimo y por qué el Gobierno rompió el Consejo

La herramienta institucional para discutir el SMVyM es el Consejo del Salario, un ámbito tripartito donde se sientan el Estado, las centrales sindicales (CGT, CTA) y las cámaras empresarias. En la práctica, desde 2024 el esquema funciona así: las partes no acuerdan, y el Gobierno fija el número por decreto, siempre por debajo de lo que piden los sindicatos y, en varios casos, incluso por debajo de lo que ofrecían algunas cámaras empresarias.

El mecanismo tripartito no es un capricho: fue construido durante los gobiernos kirchneristas para institucionalizar la discusión salarial después de la devastación de los 90. Que hoy sea una formalidad vaciada no es un detalle menor, es parte del mismo modelo que explicamos en la nota sobre el ajuste de Milei y la desigualdad laboral.

  • Convocatoria formal: el Ministerio llama al Consejo cada vez que lo considera.
  • Negociación: sindicatos proponen un mínimo atado a la canasta, empresarios ofrecen menos.
  • Falta de acuerdo: el Poder Ejecutivo laudó por decreto en las últimas rondas.
  • Resultado: aumentos nominales que corren muy por detrás de la inflación acumulada.

El salario mínimo frente a la inflación: cuánto perdió desde 2023

El dato que mejor explica el descontento social es la pérdida de poder adquisitivo. Según relevamientos del CIFRA-CTA y de distintos equipos universitarios, el SMVyM perdió más del 30% de su poder de compra entre noviembre de 2023 y mediados de 2025. Es decir: con el mismo salario mínimo hoy se compra un tercio menos de bienes y servicios que antes de la asunción de Milei.

Esa caída no es casual. Es el resultado directo de la devaluación de diciembre de 2023, de la liberación de precios regulados (alquileres, prepagas, combustibles, transporte, servicios) y de una política deliberada de licuación de ingresos como ancla antiinflacionaria. Lo explicamos con detalle en nuestra cobertura sobre la inflación descontrolada que pesa sobre los argentinos y en el análisis de la crítica heterodoxa al ajuste.

El Gobierno celebra la desaceleración mensual del IPC, pero omite el detalle fundamental: la inflación bajó después de haber destruido salarios, jubilaciones y programas sociales. La "estabilidad" se construyó sobre los hombros de los que menos tienen.

A quiénes alcanza (y a quiénes no) el salario mínimo

Un error frecuente es pensar que el SMVyM es lo que cobra la mayoría de los trabajadores. No es así. El grueso del empleo registrado del sector privado cobra por encima del mínimo, con escalas pactadas en paritarias. El SMVyM es, sobre todo, el piso de referencia para:

  • Trabajadores no convencionados o con convenios débiles.
  • Empleo público nacional y provincial en las categorías más bajas.
  • Programas sociales atados al mínimo (como el Potenciar Trabajo en su diseño original).
  • Prestaciones por desempleo y becas educativas.
  • Trabajadores de casas particulares, en parte.

El problema mayor está en los márgenes del sistema. Más de 3,5 millones de personas trabajan en la informalidad y cobran, en promedio, por debajo del mínimo legal, sin aportes, sin obra social, sin aguinaldo. Ese universo —que analizamos en profundidad en la nota sobre trabajo informal en Argentina— es el que paga el costo más alto de un mínimo pulverizado: cuando el piso formal se derrumba, el techo informal se desploma todavía más.

La disputa política: para qué sirve un salario mínimo que no alcanza

Acá aparece la pregunta de fondo. Si el SMVyM, por definición legal, debe garantizar alimentación, vivienda, salud y educación, y hoy no alcanza ni para la mitad de la canasta familiar, ¿para qué sirve? Para el gobierno libertario, el salario mínimo es un "rigidez" del mercado laboral que habría que eliminar o volver irrelevante. Esa visión, que viene explícita en los documentos de la Fundación Faro y en declaraciones del propio Presidente, choca con 70 años de legislación laboral argentina.

La posición de las centrales sindicales y de los economistas heterodoxos es la opuesta: un mínimo robusto, actualizado por inflación y atado a la canasta básica, no es solo justicia social, es también política de desarrollo. Un trabajador que cobra mejor consume más en el mercado interno, sostiene pymes, paga más impuestos y requiere menos asistencia estatal. Es la lógica que recorre nuestras notas sobre soberanía económica y la que, históricamente, articuló los grandes ciclos de crecimiento con inclusión.

La Organización Internacional del Trabajo lo viene advirtiendo: según el último informe global de salarios de la OIT, Argentina está entre los países con mayor caída real del salario mínimo en la región. No es un dato menor para un país que supo tener uno de los pisos salariales más altos de América Latina.

Qué mirar de acá en adelante

Las próximas convocatorias al Consejo del Salario van a ser clave. Si el Gobierno insiste en laudar por decreto con aumentos por debajo de la inflación proyectada, el mínimo va a seguir corriendo detrás de los precios y, lo que es peor, va a seguir perdiendo función como referencia social. Si las centrales logran instalar una discusión seria sobre recomposición, puede empezar a revertirse una parte del daño.

Mientras tanto, conviene seguir tres indicadores concretos: la relación SMVyM / Canasta Básica Total que publica el INDEC, el valor horario del mínimo comparado con los convenios de las ramas más grandes (comercio, construcción, UOM) y el porcentaje de trabajadores registrados que cobran por debajo de dos salarios mínimos. Esos tres números, cruzados, dicen más sobre el estado real del trabajo argentino que cualquier discurso oficial.

La pregunta "cuánto está el salario mínimo en Argentina" tiene una respuesta numérica. La pregunta de fondo —si ese número alcanza para vivir— tiene otra, y es la que define qué tipo de país se está construyendo.

Relacionado: Milei prioriza a EE.UU: ¿qué significa para los derechos sociales? — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. INDEC — Canasta Básica Total y Alimentaria — Serie oficial de valores de la CBT y CBA utilizada para medir pobreza e indigencia.
  2. Ministerio de Capital Humano — Consejo del Salario — Página oficial con resoluciones y actas del Consejo Nacional del Empleo y el SMVyM.
  3. CIFRA-CTA — Centro de Investigación y Formación de la República Argentina, informes sobre salarios reales y distribución del ingreso.
  4. OIT — Informe Mundial sobre Salarios — Reporte global de la Organización Internacional del Trabajo con comparativos regionales.
  5. INDEC — Encuesta Permanente de Hogares — Fuente para datos de empleo registrado, informalidad y distribución salarial.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto está el salario mínimo en Argentina en 2025?
El SMVyM fue fijado por decreto del Gobierno nacional en torno a los $322.000 mensuales para una jornada completa a fines de 2025, con un valor horario cercano a los $1.610. La cifra fue resuelta sin acuerdo tripartito en el Consejo del Salario.
¿Quién fija el salario mínimo en Argentina?
Lo fija el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, un organismo tripartito con representación del Estado, sindicatos y empresarios. Cuando no hay acuerdo, el Poder Ejecutivo lauda por decreto, como viene ocurriendo desde 2024.
¿El salario mínimo alcanza para cubrir la canasta básica?
No. La Canasta Básica Total para una familia tipo superó el millón de pesos mensuales en 2025 según el INDEC, mientras que el SMVyM está en torno a los $322.000. Harían falta más de tres salarios mínimos completos para no ser estadísticamente pobre.
¿Cuánto perdió el salario mínimo desde que asumió Milei?
Según estimaciones del CIFRA-CTA y de equipos universitarios, el SMVyM perdió más del 30% de poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y mediados de 2025. La caída se explica por la devaluación inicial y la liberación de precios regulados.
¿A qué prestaciones sociales afecta el valor del salario mínimo?
El SMVyM es referencia para la prestación por desempleo, becas Progresar, topes de embargo, montos del monotributo social y escalas iniciales de varios convenios colectivos. Cuando el mínimo se licúa, se licúa todo ese piso de protección social.
¿Cómo se compara el salario mínimo argentino con el de la región?
Según el último Informe Mundial sobre Salarios de la OIT, Argentina está entre los países con mayor caída real del salario mínimo en América Latina en los últimos dos años. Supo tener uno de los pisos más altos de la región y hoy quedó por debajo de varios vecinos.