Derechos Sociales

Del thatcherismo al mileísmo: por qué el modelo neoliberal fracasa

Datos clave

  • Salario real cayó 14,3% en 2024 según INDEC (variación interanual promedio)
  • Pobreza alcanzó 52,9% en primer semestre 2024 (INDEC-EPH)
  • Thatcher privatizó más de 40 empresas estatales entre 1979 y 1990 (HM Treasury)
  • Ley Bases habilita privatización total o parcial de 8 empresas públicas argentinas
  • Desempleo en Reino Unido pasó de 5,3% (1979) a 11,9% (1984) bajo Thatcher (ONS)

Por qué se compara el modelo económico de Milei con el thatcherismo británico de los años 80

Milei y Thatcher comparten un mismo programa: privatización masiva de empresas públicas, ajuste fiscal, desregulación laboral, disciplinamiento sindical y retiro del Estado. Thatcher aplicó ese recetario en Gran Bretaña entre 1979 y 1990 destruyendo la industria del carbón, del acero y las viviendas sociales; Milei lo replica en Argentina desde diciembre de 2023 con la Ley Bases, el DNU 70/2023 y una caída del salario real del 14,3% en 2024 según INDEC.

El manual thatcherista: qué hizo la Dama de Hierro en once años

Margaret Thatcher asumió como Primera Ministra británica en mayo de 1979 con un diagnóstico que hoy suena familiar: el Estado era "demasiado grande", los sindicatos "demasiado poderosos", el gasto público "insostenible". Su respuesta fue un programa de shock que incluyó la privatización de British Telecom, British Gas, British Airways, British Steel, las empresas de agua, electricidad y ferrocarriles. Según cifras del Tesoro británico, más de 40 empresas estatales pasaron a manos privadas durante su gobierno.

El saldo social fue devastador. El desempleo, que era del 5,3% en 1979, trepó al 11,9% en 1984 según la Office for National Statistics. La huelga minera de 1984-85 —reprimida a fondo por el gobierno— marcó el fin de comunidades enteras del norte inglés, Gales y Escocia que todavía hoy registran los peores indicadores de desarrollo humano del Reino Unido. La desigualdad medida por el coeficiente de Gini pasó de 0,25 (1979) a 0,34 (1990), el mayor salto en la historia moderna británica.

Lo que Thatcher construyó no fue prosperidad general sino un modelo de acumulación concentrada: la City de Londres se convirtió en centro financiero global, mientras la industria manufacturera perdió más de dos millones de empleos. El famoso "There is no such thing as society" ("la sociedad no existe") que Thatcher pronunció en 1987 no era una frase suelta: era la doctrina.

Milei y el copy-paste ideológico

El 10 de diciembre de 2023 Milei asumió y en menos de 20 días firmó el DNU 70/2023, que deroga o modifica más de 300 leyes: régimen laboral, alquileres, tierras rurales, obras sociales, aerolíneas, sociedades del Estado. En marzo de 2024 impulsó la Ley Bases, que habilita la privatización total o parcial de ocho empresas públicas —entre ellas Aerolíneas Argentinas, Energía Argentina, Belgrano Cargas y Nucleoeléctrica— y otorga facultades delegadas al Ejecutivo por un año.

El paralelo con Thatcher no es una analogía forzada de opinólogos: el propio Milei lo reivindica. En su discurso en Davos de enero de 2024 citó a Hayek y a Friedman —los ideólogos de cabecera del thatcherismo— y en múltiples entrevistas puso a la Dama de Hierro como referencia. La diferencia es de contexto: Thatcher aplicó el programa sobre una economía industrial desarrollada con Estado de bienestar consolidado; Milei lo aplica sobre una periferia latinoamericana ya golpeada por décadas de ajuste y endeudamiento, tal como analizamos en Endeudamiento externo y dependencia financiera con Milei.

Los números del ajuste argentino en 2024

Los datos del primer año mileísta confirman el rumbo. Según el INDEC:

  • Pobreza: 52,9% en el primer semestre de 2024, el peor registro en 20 años.
  • Indigencia: 18,1% de la población, casi el doble que un año atrás.
  • Salario real registrado: caída del 14,3% promedio en 2024 respecto a 2023.
  • Consumo masivo: retracción del 13,9% interanual en supermercados (INDEC, agosto 2024).
  • Actividad industrial: caída del 9,4% interanual acumulada en el primer semestre.

A esto se suma el desguace de programas sociales, la parálisis de la obra pública (con impacto directo en empleo) y la desregulación de las prepagas que llevó a aumentos del 150% en pocos meses, tema que ya cubrimos en Impacto de la desregulación en el acceso a la salud. El Ministerio de Economía celebra el superávit fiscal, pero ese superávit se logra licuando jubilaciones, cortando transferencias a provincias y suspendiendo obras.

Lo que Thatcher dejó y lo que nadie quiere ver

Hay algo que los propagandistas del modelo omiten: el thatcherismo, aún en su propio país, es hoy objeto de un rechazo mayoritario. Encuestas del YouGov muestran que la mayoría de los británicos considera que las privatizaciones de servicios públicos —especialmente agua y ferrocarriles— fueron un error. El actual gobierno laborista de Keir Starmer llegó al poder prometiendo renacionalizar los trenes, algo impensado hace una década.

Las comunidades mineras del norte inglés todavía cargan con las cicatrices: menor esperanza de vida, adicciones, éxodo poblacional, desindustrialización crónica. La película "Billy Elliot" o los documentales del BBC sobre la huelga del 84 no son nostalgia: son memoria de una destrucción social planificada. Ken Loach, uno de los grandes directores británicos, dedicó buena parte de su obra a documentar ese saldo.

Y sin embargo, en Argentina el oficialismo importa el modelo como si fuera novedad. La operación es doble: se copia el programa económico y, a la vez, se borra el resultado documentado que ese programa tuvo en su cuna.

La soberanía como resistencia

La disputa no es solamente económica sino soberana. Cuando se privatiza Aerolíneas, se está discutiendo quién controla la conectividad aérea del país. Cuando se abre la extranjerización de tierras —tema que abordamos en Extranjerización de tierras: el rechazo que dejó al país sin soberanía territorial— se está discutiendo quién decide sobre los recursos naturales. Cuando se desregula el mercado laboral, se está discutiendo quién impone las condiciones de vida de millones.

Perón lo había dicho en 1950: "un pueblo sin capacidad para producir sus propios bienes esenciales es un pueblo esclavo". Kicillof lo actualizó en 2023: la soberanía económica no es una consigna abstracta sino la posibilidad concreta de que las decisiones sobre la vida cotidiana se tomen en el país y no en un despacho de Wall Street o del FMI. Sobre el rol del FMI ya escribimos en Deuda externa y políticas sociales: cómo el FMI condiciona el bienestar argentino.

El rechazo al modelo Milei que se manifiesta en las marchas universitarias, en los paros de la CGT, en las movilizaciones de jubilados y en las asambleas barriales no es capricho ideológico. Es la memoria social funcionando: la conciencia de que este experimento ya se hizo, en otros lugares y en otros tiempos, y que sus resultados están documentados. La CEPAL lleva décadas mostrando que el neoliberalismo periférico produce concentración, desigualdad y dependencia.

Qué queda por construir

El thatcherismo tardó una década en desplegarse plenamente y tres décadas en revelar su costo total. El mileísmo lleva poco más de un año. La ventana para revertirlo, para poner límites parlamentarios, judiciales y sociales al desguace, todavía está abierta —aunque cada vez más estrecha.

La tarea del campo popular no es solamente denunciar sino organizar: sostener las estructuras del Estado que sobreviven al ajuste, defender las universidades, los hospitales, las jubilaciones, la ciencia. Y a la vez discutir un modelo alternativo que no sea nostalgia de los 2000 sino proyecto para los 2030: producción, trabajo, integración regional, distribución.

Como lo demuestra la historia del movimiento obrero argentino, los retrocesos nunca son eternos cuando hay un pueblo organizado dispuesto a resistir y a proponer. El thatcherismo tuvo su Brighton Bomb y su Poll Tax Riot. El mileísmo tendrá los suyos, y ya los está teniendo.

Relacionado: Derechos laborales en tiempos de crisis económica: radiografía argentina — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. INDEC - Pobreza e indigencia — Informe técnico EPH primer semestre 2024: pobreza 52,9%, indigencia 18,1%.
  2. INDEC - Índice de salarios — Serie de salario real registrado, variaciones interanuales 2023-2024.
  3. UK Office for National Statistics — Series históricas de desempleo británico durante el gobierno de Thatcher (1979-1990).
  4. Ley Bases - Boletín Oficial — Texto completo de la Ley 27.742, incluye listado de empresas sujetas a privatización.
  5. CEPAL - Publicaciones — Estudios sobre impacto del neoliberalismo en economías periféricas latinoamericanas.

Preguntas frecuentes

¿Qué similitudes concretas hay entre Thatcher y Milei?
Ambos programas priorizan la privatización de empresas públicas, la desregulación laboral, el ajuste fiscal vía recorte de gasto social y el disciplinamiento sindical. Thatcher lo hizo en 11 años; Milei intenta comprimir ese calendario mediante DNU y Ley Bases.
¿Cuánto cayó el salario real en el primer año de Milei?
Según INDEC, el salario real registrado promedio cayó 14,3% en 2024 respecto a 2023. El impacto fue mayor en sectores no registrados y en jubilaciones mínimas.
¿Las privatizaciones de Thatcher fueron un éxito?
Depende de para quién. Generaron ganancias para inversores financieros y para la City de Londres, pero destruyeron industria, empleo y comunidades enteras. Encuestas actuales muestran que la mayoría de los británicos considera que fueron un error, especialmente en agua, trenes y energía.
¿Qué empresas quiere privatizar Milei con la Ley Bases?
La Ley Bases habilita privatizar total o parcialmente ocho empresas: Aerolíneas Argentinas, Energía Argentina (ENARSA), Intercargo, Belgrano Cargas, Sociedad Operadora Ferroviaria, Corredores Viales, AySA y Nucleoeléctrica Argentina.
¿Existe rechazo social real al modelo Milei?
Sí. Las marchas universitarias de abril y octubre de 2024 movilizaron a más de un millón de personas en todo el país, hubo paros generales de la CGT, movilizaciones semanales de jubilados frente al Congreso y encuestas que muestran caída sostenida en la imagen del gobierno.
¿Qué alternativa propone el campo popular?
Un modelo con Estado activo en producción, ciencia, salud, educación y trabajo; integración regional latinoamericana; renegociación soberana de la deuda; y protección del mercado interno. No es nostalgia sino actualización de las herramientas que históricamente sacaron a Argentina de sus crisis.