Soberanía Económica

Exportaciones récord y mercado interno estancado: la trampa del ajuste neoliberal

Calle de barrio con peatones, colectivo y comercio local bajo luz de día
Calle de barrio con peatones, colectivo y comercio local bajo luz de día

El récord exportador no es victoria para la gente

Los últimos datos publicados por Sur 24 indican que las exportaciones argentinas alcanzaron niveles históricos, impulsadas por la fuerte demanda de commodities y productos agroindustriales. Según el informe, el país registró un crecimiento sostenido en los últimos meses, lo que a simple vista parece una buena señal para la balanza comercial.

Sin embargo, celebrar este "récord" sin mirar el contexto interno es caer en la narrativa del ajuste que siempre ha legitimado la subordación al FMI y la desregulación del mercado interno. El verdadero indicador de bienestar es el salario real y la capacidad de consumo de los trabajadores, no la cifra de dólares que sale del puerto.

El estancamiento del mercado interno y la caída del salario real

Mientras las exportaciones suben, el consumo interno se mantiene estancado y los salarios reales continúan perdiendo poder adquisitivo. El INDEC muestra que la inflación acumulada en los últimos doce meses supera el 250 %, mientras que la variación salarial real se sitúa en torno al -12 % (cifra oficial del Ministerio de Trabajo). Esta brecha se traduce en menos demanda para la industria nacional y en una mayor vulnerabilidad de los hogares frente a la volatilidad externa.

Los indicadores de empleo formal también revelan una tendencia preocupante: la tasa de empleo formal se ha desacelerado en los últimos trimestres, y la proporción de trabajadores informales se mantiene por encima del 35 %. El modelo de ajuste, basado en la reducción del gasto público y la apertura desmedida, no genera empleo de calidad, sino que profundiza la precariedad.

Por qué el modelo de ajuste y la desregulación fallan

Los defensores del ajuste argumentan que la liberalización del comercio y la reducción del déficit fiscal son la única salida. Pero la experiencia histórica argentina muestra lo contrario. Desde la década de 1990, la apertura sin protección de la industria local provocó la desindustrialización, la pérdida de empleos manufacturados y la dependencia de la exportación de materias primas.

El reciente repunte exportador se debe, en gran medida, a la coyuntura internacional favorable para los commodities, no a una política estructural que fortalezca la capacidad productiva interna. La desregulación de los mercados laborales y financieros, sumada al endeudamiento externo, sólo sirve para transferir riqueza al sector financiero y a los grandes exportadores, mientras el trabajador promedio ve erosionado su poder de compra.

La alternativa heterodoxa: Estado activo y política industrial

Desde la visión estructuralista de economistas como Kicillof y Basualdo, la solución pasa por un Estado que intervenga directamente en la economía:

  • Política industrial que proteja y promueva la producción nacional mediante subsidios focalizados, créditos blandos y planes de inversión en sectores estratégicos (automotriz, agroindustria de valor agregado, energías renovables).
  • Regulación del mercado interno para evitar la especulación financiera y garantizar precios justos a los productores y consumidores.
  • Reactivación del gasto público en salud, educación y vivienda, que son motores de demanda efectiva y generan empleo formal.
  • Renegociación de la deuda externa bajo criterios de sostenibilidad, priorizando la financiación de proyectos productivos sobre la amortización de bonos.

Esta agenda, que se alinea con la tradición peronista y con los planteamientos de la Cámara de Industria de la República Argentina (CIFRA), permite recuperar la soberanía económica y romper la dualidad exportadora‑consumidora que hoy nos condena a una prosperidad de pocos.

Conclusión: volver a la soberanía económica

Los números de exportación no pueden ser la excusa para seguir sacrificando al trabajador y la industria nacional. La única salida es un modelo heterodoxo que devuelva al Estado el rol central de planificación, distribución del ingreso y protección del mercado interno. Solo así podremos transformar el récord exportador en una verdadera mejora de la calidad de vida de todos los argentinos.


Fuente: Sur 24 Noticias – Exportaciones récord y mercado interno frenado

Relacionado: Salario Mínimo: Argentina vs México — otra mirada sobre el mismo tema.

Fuentes citadas

  1. INDEC – Inflación y salarios reales 2026 — Datos oficiales de inflación acumulada y variación salarial real.
  2. BCRA – Reservas internacionales y balanza comercial — Información sobre la evolución de las exportaciones y reservas del país.
  3. Sur 24 – Exportaciones récord y mercado interno frenado — Artículo que reporta el crecimiento de exportaciones y la desaceleración del consumo interno.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el crecimiento de exportaciones no se traduce en mejores salarios?
Porque la mayor parte del valor agregado se queda en la cadena de exportación y no llega a la economía interna. Sin una política industrial que retome la producción local, los ingresos se concentran en pocos exportadores y no generan empleo ni salarios dignos.
¿Qué papel debe jugar el Estado para revertir la dualidad económica?
El Estado debe intervenir con políticas de crédito, subsidios y protección tarifaria a sectores estratégicos, además de fortalecer el gasto social para impulsar la demanda interna y crear empleo formal.
¿Es viable renegociar la deuda sin caer en default?
Sí, la historia muestra que la reestructuración bajo criterios de sostenibilidad es posible. La clave es priorizar la financiación de la producción y la inversión pública sobre el servicio de la deuda.